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lunes, 30 de noviembre de 2020

Chuvia



Chuvia 

Escoito  chover, 
mañanciña  escura  é,
déixame morrer.

Doces  sospiros
exhalo ó teu lado, amor,
fóra bágoas van

e veñen, amor,
mellor collo o paraugas;
frea, corazón!

Monótono son
pum, toc, chas, pam, dálle fol,
soa outra vez.

A chuvia cae; 
poñerei botas novas,
auga e paixón.

Uol
Haiku churros enlazados 





sábado, 29 de febrero de 2020

Aludido


ALUDIDO


Te preguntas si eres el aludido.
Pero no me preguntas a mí.
Te niegas a pensarlo siquiera,
que eres el aludido,
no a pensar en preguntarme
si lo eres o no.
Para eso hay que arriesgarse,
tirarse en plancha al agua fría,
cemento pulido
contra el que temes rebotar.
Tú, yo, todos.
Todos tememos esparcir los sesos
contra el suelo
por confiar.
Por confiar.

Avanzamos en los días
obviando continuamente
las olas que provocamos
tras nuestro quejumbroso andar;
niños indecisos, temerosos,
enrabietados porque la sombra
que se cruzó en nuestro camino
no es la que pintamos en el cuaderno escolar.
Y no vemos, no percibimos
la mirada anhelante de curiosidad;
la intriga, el deseo,
el afán.

Hot Stuff
Hot Stuff


¡Qué desconcierto no saber!
¡Qué desatino imaginar!
¡Qué cobardía no indagar!

Y así avanzan los días,
a trompicones inertes,
enmascarados de falsa productividad,
mientras se consume nuestro tiempo,
el que resta, el que se agota, el que no vuelve. 


Uol

miércoles, 13 de marzo de 2019

... Y finales




He vivido muchas vidas
y en cada una de ellas he sido feliz.
Ello no me exonera de haberme equivocado
e insistir.
Clara Lecuona


De hecho, me equivoco.
Insisto empecinadamente
en elegir
a quien no me conviene.

Oh! No penséis en hombres turbios,
con portuarios tatuajes,
colmillo retorcido
y pulsera de oro.

Esos hombres que no me convienen
son buenas personas,
comen los domingos con sus madres,
bajan la basura,
alguno hasta se plancha sus inmaculadas  camisas.
Dicen ser roqueros, o de estilo pop;
a ninguno le apasionaba el jazz,
pero sí la música étnica,
griega o eslava, a ser posible.
Hombres buenos que decían amarme
intensamente, desesperadamente,
muchos adjetivos acabados en -mente.
Y yo no los creía realmente,
pero los quería y cuidaba igualmente
(o eso pensaba yo).

Y esos buenos hombres
recogían sus petates
(los lienzos, los discos,
el bañador, las velitas...)
y desaparecían por el horizonte,
ofendidos y desesperados a la vez;
vociferando en silencio
que me amaban frustradamente,
inútilmente, perpetuamente.
Pero al poco recaían en esos amores
con otras sirenas más cercanas
y accesibles.
Y al cabo era yo la que los añoraba
pensando, veramente,
que la que los amaba era yo,
increíblemente.

Si las tentaciones son abalorios,
confeccioné un lindo collar
que no vislumbré en su complejidad
hasta ahora, que en mis manos
lo contemplo:
me habla de lo vivido
y de lo que fue cierto.
Ese collar es todo cuanto conservo.
Con él me adorno.
Me examino en el espejo
descendiendo él por el cuello hasta mi pecho.
Y yo me pregunto,
¿debo sentirme triste
porque es cuanto conservo?
Mas el arrepentimiento no me asalta
y sí el soberbio recuerdo
de tiempos pasados
que ya quedan lejos.

Soñé a mis trece que un día sería libre.
Y fue real el sueño.
¿Ataduras?
Todas aquellas de las que no puedo
(¿ni quiero?) desasirme, es cierto.
Y acaso son mucho más fuertes, duras 
y resistentes que todas aquellas sedas de las que me solté
o soltaron temerosamente.

Al final nada quedará,
no por sabido es menos sorprendente.
Y si una flor me acompaña
será este collar de abalorios
que me recuerda
 que no he soñado, 
que he vivido, que celebro.

Ya lo decía el poeta, o alguien, quien sea,
tened cuidado con lo que soñáis.
Parece amenaza. Lo es.
Porque los sueños se cumplen.
A la meta se llega.
Mira tus cartas, jugaste con ellas.
No eran nada malas, pero nada malas.
¡Mira lo que hiciste con ellas!
No te quejes ahora.
Tienes este maravilloso collar de abalorios.
Es único.
Es tuyo.
A modo de rosario lo llevarás en la mano
al cruzar la última puerta.
¡Sola!

Uol
(Desfogue en una horita tonta el miércoles de ceniza de 2019)

viernes, 30 de noviembre de 2018

Cuchillo



Nunca lo escuchamos.
El roce del cuchillo atravesando el aire
hasta que lo sientes clavado en tu costado.


Nunca lo sentimos.
El desprecio. La indiferencia. El abandono.
Hasta que los sientes horadando tus entrañas. 

Nunca lo entendemos.
El mal. El daño. La mentira. El juego.
Hasta que te giras y los ves frente a ti.
Y todo te aplasta: el dolor, la incomprensión,
el fingimiento, el desvalimiento, la confusión.
Y todo se vuelve desamparo.
Dolor. Dolor.

                                            Mala semente os F.M.
Uol
     

lunes, 11 de abril de 2016

Hiedra




Soy una hiedra
que avanza hasta tu boca,
ansiada meta.

Una hiedra, sí,
trepadora  buscando
loco frenesí.

Una hiedra soy
y reptando te explora,
sin descanso voy. 
 Uol
 

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Abrázame esta noche

Tamara de Lempicka



Abrir el correo. 
El corazón sale al encuentro
de la boca.
Ver un enlace.
Al otro lado puede
aparecer el cielo o,
presumiblemente,
la boca del infierno.
Nunca he sido capaz de no saber.
Presiono.
El aire de los pulmones,
convertido en alegre silbido
de globo festivo,
sale a poquitos por la boca.
Y entonces la música lo inunda todo.

Es curioso.
Son letras conocidas, amadas,
pero  ahora con otro nombre,
con otros labios,
con otros abrazos,
otras son las noches,
e incluso así, incluso,
suenan nuevas, mágicas, esperanzadoras.
Aunque de nuevo me precipite,
ay, chica, siempre impulsiva.
Aunque para ti sólo sea música.
Aunque sólo sea real en mi deseo
el nuevo mágico recado.

Aun así,
ven, amor, abrázame esta noche.

Uol

 


PASIÓN
No, no digas que yo me muero.
Amor, mi vida es sufrimiento.
Yo te quiero en mi camino,

por vos cambiaba mi destino.

Ay, abrázame esta noche

y aunque no tengas ganas,
prefiero que me mientas.
Tristes, breves, nuestras vidas.
Acércate a mí, 

abrázame a ti, por Dios,
entrégate a mis brazos.

Tengo un corazón ganando.
Yo sé que vos me estás escuchando.

Con mis lágrimas te quiero.
Pasión, sós mi amor sincero.

Ay, abrázame esta noche,

y aunque no tengas ganas,
prefiero que me mientas.
Tristes, breves nuestras vidas.
Acércate a mí, 

abrázame a ti, por Dios.
Entrégate a mis brazos.


Rodrigo Leão: Pasión, de su álbum Alma Mater (2000).


FELIZ AÑO NUEVO! 
En 2016 volverán las intrépidas y guarras historias :)

domingo, 29 de noviembre de 2015

Herrumbre



 
Uol Free
Esa vieja sensación conocida y temida. 
Ya está aquí de nuevo,
sin ser convocada,
sin ser reclamada.
De nuevo sitiándome con sus dientes,
sus cuchillos, su mirada aterradora.
Percibo mi propio pavor
a volver a sentirme atrapada en su maraña.

Quiero gritar. Pero sobre todo golpear,
herir, zapatear, patear, arañar,
para luego tomar entre mis brazos
al que me provoca este dolor lacerante.

No lo puedo soportar. Ya no.
Ya no.
¿Cómo huir?

Mi cuerpo ferruginoso 
atrae el rayo que me atraviesa,
que me desgarra el alma.

Quiero ser arena
que se escape entre los dedos.
Quiero ser manto húmedo,
pleno de hojarasca
pudriéndose en calma,
serenamente en la distancia.

Cualquier cosa menos esta herrumbre
que atrae al rayo que me parte en dos.
Pensé que estos dolores
ya quedaban muy atrás en mi vida,
imposible quedar a sus expensas,
imposible estar a su merced.

Pero el alma y, sobre todo, el cuerpo
se niegan a claudicar y ceder.

Por ello, sufro
como una perra
y aúllo coma una loba
exigiendo carne desgarrada
y músculos destrozados.
Sangre que apague este dolor.



Dedicado a A.F.M.
Uol

Proféticas palabras en Carrusel.