Mis
cicatrices no son marcas de nada. Míralas. ¿Para qué sirven? Para nada valen.
El precio que pagué por ellas ha sido un despilfarro, qué derroche de sentimientos.
Vanos. Todo vano.Pudriéndose. Efímero.
Inerte.
Mira
mis escarificaciones. Tú las hiciste, las diseñaste incluso. ¿Y para qué?Marcas que ya no significan nada, sin
sentido, perdido todo fundamento. Que las borre el viento, hojarasca a su
merced, arrebolada, ilusoria. Pero no puede ser, aquí están, indelebles,
imborrables, recordándome una y otra vez lo que fui y ya nunca seré. Triste
recordatorio de una vida malograda, desperdiciada en sentir lo suficientemente
profundo como para ganar una nueva pústula, el estigma que me señala como una
estúpida loca que busca en el espejo siquiera el tenue rastro de lo que un día
fue la vida.
Esa voz atravesando mi
carnalidad, alcanzando alguna oscura cueva que me regresa a mi primitivismo. No
sé por qué ciertas voces me electrizan la piel, me ablandan los músculos: la dulce
lasitud que me atrapa dejándome inerme, suavemente conquistada.
Una voz así en mi oído
susurrándome que sólo soy una humana, después de todo. Una voz que me impele a
reconocer mis contradicciones, mis incoherencias burdamente ocultas ante mí
misma. Ay, qué sensual languidez, qué delicado abandono de los sentidos,
arrebatados en un exquisito fluir acuoso, río que me conduce al deseo, al
anhelo de un grácil roce.
Como acostumbro, busqué
esa voz; necesitaba una vez más poner nombre, cara, a esa vibración de mi alma.
Pese a todo, la sorpresa de nuevo no fue inaudita. Un hombre grande y robusto como un tráiler.
Un gigante que no respondía a la imagen mental que yo creé. Y sin embargo, no
podía ser otro más que él, solamente podía corresponder a alguien como él. Humano. Uol
Música: I´m Into You (vídeo subtitulado en español , perteneciente al álbum Thinking in Textures (2012) , de Chet Faker
Son muchas las cosas
que te voy a hacer. Te voy a envolver en el algodón de mis abrazos, vas a estar
tan cómodo y confiado que te hundirás poquito a poco en la dulce placidez que
invita al sueño, al dormir más profundo y confiado; ajeno a tensiones, al estrés
despiadado, lejos de la angustia de tomar decisiones que uno no quiere asumir. Vas a probar la dulce medicina de mis besos,
aquella que cual opio narcotizante te hará olvidar penas y dolores. Querrás
abandonarte una y otra vez a su anestésica sensación.Y al rato, el salto a la excitación, a la
intriga, a ese desespero por entrar en el laberinto, cruzar sus lindes sin
saber qué vas a encontrarte, esa impaciencia, el ardor gustoso, ese dejarse ir.
Sí, cariño, te voy a hacer muchas cosas que enardecerán tus instintos: las que
piensas y otras. Sentirás que mueres y resucitas cada día, creerás de pronto que
la vida está hecha a tu propia medida, que es posible explotar de plenitud.
Pero, amor, has de
saber que también gritarás de frustración y arrasará tu ánimo la incomprensión;
que te voy a desconcertar mañana y pasado, cuando ya creías que lo sabías todo
de mí. Has de tener claro que los días azules se encapotan de repente con el
revoloteo furioso de mis párpados, que las nubes grises desparramarán sobre tu
cabeza las iras que has creado a tu alrededor sin saberlo, tormenta que
desencadenas sin sospechar por qué. Y cuando el sol encuentra finalmente hueco,
te preguntarás, amor mío, a dónde se ha ido la borrasca, incluso te
cuestionarás si realmente una vez descargó su torrentera sobre ti, despojado,
sin impermeable ni paraguas. Amor, cuando pienses que has llegado a meta, te
darás cuenta de que ni siquiera acabas de salir de boxes. Todo eso te haré, te
advierto.
Has de saber, amor mío,
que tras la cumbre, el descenso se vuelve arrebolado, desquiciado, inesperado.
Desde la cima todo es posible y la inevitable bajada te inducirá a pensar que
has de volver a escalar. Te invadirá la nostalgia del horizonte que lograste
entrever allá arriba, reiniciarás la caminata por bosques umbríos, no sabes si
te atraen o te asustan, tan oscura puede ser la hojarasca. Avanzas, hay claros
bucólicos, el dulce locus amoenus. Te
regodearás en ellos, pero el impulso te lleva al ascenso, y sigues, incesante, el
camino; cruzas senderos por claros suaves y por otros llenos de maleza. El
recuerdo de la felicidad experimentada al hacer cumbre te vuelve arriesgado,
valiente y tenaz. Allá arriba, ¡ah!, allá arriba uno se siente el rey del
mundo, el poderoso Hacedor. Duermes. En tu sueño has caído sin hacer cumbre,
has regresado a la casilla de partida, como una burla de los dioses. Sísifo enardecido,
persiste. Eso me dices todo el tiempo, amor mío, dices, no desfalleceré, no volveré mi mirada atrás, seguiré tu rastro.
Pero te advierto,
cariño mío, que la pereza acabará derrotándote; que llegará el día que
prefieras emputecerte en los lupanares del puerto de la prefectura de Shizuoka antes
que subir al Monte Fuji.Las cosas son
así, mi niño, debes saberlo, te lo advierto. Porque las cosas que te voy a hacer son también éstas
y no sólo aquellas otras. Por tanto, vida, mira bien los mapas, comprueba las
señalizaciones, mide tus fuerzas.
Después, no digas que
no lo sabías, que ni lo imaginabas.
Diosito, anda, deja de dormir y asoma la cabeza entre las nubes. Estás viejo, sí, pero mira. ¿Acaso no lo ves? Diosito lanza tus pestes. Líbranos de tanta estupidez, de tanta imbecilidad. Anda, mándanos tu rayo exterminador. No te desentiendas. No sigas mascullando Se eu fixen tal mundo, que o demo me leve. *
(* Si yo hice este mundo, que el demonio me lleve.) Uol
La esperanza se cuela
por la más pequeña rendija y yo quiero anegarla, agostarla, matarla de raíz
antes de que se agarre con el ansia de los náufragos y desahuciados a este mi
corazón proclive a alimentar causas perdidas e ilusiones vanas.
La esperanza siempre encuentra tierra fértil en mí a pesar
de que clausuro puertas y ventanas. Se cuela por la chimenea, por
debajo de las puertas. Llega a mi fecundo corazón y germina con traidora fuerza a mis espaldas.
La esperanza ansía hacer
brotar un árbol de la vida en el centro de mi pecho, pero yo sé que las raíces
de ese gigantesco baobab lo que harán
será reventar mi corazón como el movimiento peristáltico enloquecido de unas retorcidas serpientes aprisionadas en una caja.
Uol
Música: Love is Here by Des'ree, de su álbum I Ain't Movin' (1994)
En ocasiones
experimento la lucidez, al despertarme como hoy en un tranquilo domingo soleado,
de verme en unos no muy lejanos días sola, con el peso de una afligida soledad
oprimiéndome el corazón, preguntándome dónde están los míos, los que fueron y
los que nunca llegaron.
Uol
Visión:s.f. Comprensión inmediata y directa de las cosas, de manera sobrenatural //Imagen irreal, sobrenatural o fantástica. Vídeo: Sleeping sun del grupo finés Nightwish(subtítulos en español)