martes, 2 de junio de 2026

Detrás de la puerta

 


Decidió que detrás de la puerta ya no había nada que suscitase su interés. 

No se trataba de esquivarla, de pasar de largo y mirarla de reojo con prevención y recelo. Simplemente, para ella ese umbral ya no existía. No había nada. Y cuando uno decide algo, debe al menos intentar llevarlo hasta el final.

Inocentemente pensó que entornando esta puerta se abriría un sendero transitable que la acercaría a otro lugar. Pero ese lugar sólo existe en su imaginación. Un día cerró la puerta. No es trágico. Total, el sendero sigue en su imaginación. Puede recorrerlo siempre que quiera. La puerta no conduce a nada.

La cerró.


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