Llegó primero el
sonido, no la luz.
Chocas,
cencerros, sonidos ancestrales, el sonido del campo, de los animales mansos que,
domesticados, están al servicio del humano, tan sujeto al yugo como la propia
bestia.
Llegó el sonido limpio
y claro. Y trajo consigo el recuerdo de mañanas de aire limpio y cortante allá
en el campo; aire frío en la cara, colorada y helada; en las manos ateridas e
inflamadas.
Y después surgieron tras
el recodo los colores, blancos, rojos, azules. Y al sonido se sumó el baile,
caderas, cinturas, brazos repiqueteando.
El cigarrón mira con sardónica sonrisa, porque sabe.
Uno, por contra, nada
sabe, pero aspira a conocerlo todo. Incluso lo inefable. Incluso el misterio de
la enigmática sonrisa, de la impenetrable máscara.
Uol Free
Cigarrón:
Personaje del Carnaval gallego propio de Verín (Ourense), y semejante al Peliqueiro de Laza (Ourense), que se caracteriza por llevar un traje artesanal, muy vistoso y elaborado, del cual destaca la careta que se prolonga en la parte superior en una mitra de lata adornada con símbolos animales o astrales y cerrada en la parte posterior con una piel, generalmente de gato o de conejo (hoy en día de piel sintética); también llamativas son las seis grandes chocas o cencerros que le cuelgan del cinturón, sobre una faja enrollada.