domingo, 15 de abril de 2018

Renacer



Riberas del Miño. Auria.








Cada gota se va perdiendo en su inevitable caída. Se evaporan unas, se malogran otras apenas se han formado. Es su sino. Unas llegan a meta, otras se pierden por el camino, alguna jamás llegará a iniciar la ruta. 

Y aquí abajo, mientras tanto, miramos al cielo. Queremos agua, necesitamos agua. Ahora ya nos sobra, ahora ya no la queremos. Siempre insatisfechos los humanos, siempre pidiendo lo contrario de ayer; siempre echando  las cuentas de la lechera; siempre pensando que no tenemos lo que nos merecemos. Y cuando lo tenemos, nos sobra. Como el agua, como la lluvia. 

Empiezo a aborrecer las metas. Sobran las metas. No hay metas, sólo camino. 

Quizás es que he alcanzado una edad en la que lo único que importa es el camino. Porque el camino, quizás, ya no conduce a ningún sitio en concreto. Sólo al goce de caminar.

Uol Free

Renacer: 1.Volver a nacer. 2. Volver a tomar fuerzas o energía.

Vídeo: Auria alcanzada por la primavera.

8 comentarios:

  1. Las metas no sirven más que para desorientarnos y hacernos olvidar el camino que estamos pisando. Lo importante no es el destino, sino el viaje. Y también es cierto que somos inconformistas natos; para algunas cosas es bueno, pero para otras…

    Muy bonitas imágenes, y contundentes y veraces tus palabras.

    Bsoss miles, y feliz noche! 😘

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    1. Totalmente de acuerdo, Ginebra Blonde!
      Tanto apresurarnos para acabar el viaje sin contemplar el paisaje del camino!
      Bicos!

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  2. Bello.
    No corras, ve despacio.Donde tienes que ir es a ti solo. JRJ

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    1. 😄
      Qué sabio Juan Ramón Jiménez!
      Un gran abrazo!

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  3. Justo ayer leí en un muro de un pueblo costero algo así como: "Cuando dejas de correr, has ganado la carrera (Bob Marley)".

    Yo creo que ser capaz de olvidarte seriamente de ponerte metas significa que ya has alcanzado cierto nivel de vida, por ejemplo, cierta seguridad a nivel laboral-económico, y no necesitas realmente seguir autoexigiéndote. Enhorabuena si es tu caso. No todo el mundo consigue llegar a ese punto.

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    1. Bueno,con este tipo de reflexiones, Cristian, sucede como con los refranes: hay las dos versiones.
      En ésta se aboga por ignorar las metas y disfrutar del camino. El reverso es decir que instalarse en la autocomplaciencia y el comfort, sin estímulos y objetivos, es morir en vida, es apalancarse, muestra de actitud derrotista e inmovilista. Es lo que está de moda y nos venden: salir del estado de comfort. (Que ni se me acerque un coach de ésos!). Así que ya ves: si pasas de las metas eres un apapostiado, un tarugo, un desinteresado. Y si te pasas la vida corriendo te tachan de agobiado, codicioso, calculador y ambicioso. Y añaden que no sabes lo que es la vida y disfrutar de ella. Así que... que les den.

      Un abrazo!

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    2. Estoy totalmente de acuerdo. No puedo ver a los coach. Uno de mis mejores amigos es muy fan de todo eso, y he desistido de discutir. Nos venden la idea de que todo el mundo debe ser capaz de estudiar para escapar de situaciones laborales malas. Pero si todo el mundo tuviese carrera, la mitad de la gente seguiría teniendo que trabajar en fábricas, en el campo o en la obra, porque alguien debe producir comida, vestidos o casas. Los bienes de consumo no caen de los árboles. La solución a los problemas de la gente no está en que todos estudien, sino en que todos tengan horarios, trato y salarios dignos, incluso en los trabajos más básicos. El coach te responsabiliza de tu mala situación por no salir de tu zona de confort y hacer algo que no se te da bien, y de ese modo exculpa al sistema político.

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    3. Exactamente. Lo has explicado muy clarito.
      Bicos

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