
No sé cómo he podido
llegar a esto, de verdad que no lo entiendo, soy un pringao. Me dejo convencer a las primeras de cambio. Pero claro, me
pide que venga, me convence, dice que nos lo pasaremos bien, que no sea un
rajado, que no le haga eso. Y yo cedo. Aunque a estas alturas ya presiento lo
que va a suceder, si siempre me hace lo mismo. Pero siempre tengo la esperanza de
que esta vez la cosa sea distinta, soy un pobre diablo, siempre me la cuela. No,
esta vez, no, de verdad, trata de convencerme, unas birras entre colegas, te lo
juro, todo guay. Y yo me dejo convencer, esa es la verdad, porque pienso que
alguna vez se cansará de clavármela por la espalda, pero ca, al ataque de nuevo,
otra vez al lío y yo de pardillo. Me lo tengo merecido. Pero es la última vez,
la última vez que me trago su cantilena, la última vez que soy yo quien trae el
coche, y la última vez que hago el primo y lo espero en este puto antro
mientras él se da el lote con la fulana de turno; ¡hasta los mismísimos estoy,
joder!; que si es noche de colegas, es noche de colegas, joder. O al menos que
la tipa se traiga a una amiga, o que me presente a alguna piba por lo menos
¿no? ¡Y ahora a ver cuándo se les pasa el calentón a éstos! Pero no pienso
dejarle el coche otra vez. Otra vez, no, no por mucho colega que sea ni por la
amistad ni pollas en vinagre, que la última vez me dejaron un regalito en el
asiento de atrás y casi lo encuentra mi madre, joder. Si es que soy un pringao, un pringao, joder.
Uol
Perspectiva: Punto de vista, forma de considerar algo.
Ya
veis, amigos, que a veces todo es cuestión de perspectiva y para entender qué
ocurre hay que abrir el plano y la mirada para abarcar el verdadero punto de
vista.
Lo
mismo sucede con este blog, que hoy cumple cuatro años: tiene muchos puntos de
vista, muchas voces narradoras, distintas experiencias, pero un solo corazón.
El de esta Uol/Lou cuatro años más vieja y no más sabia. También a veces hay
que abrir plano para ver realmente qué está sucediendo con ella. Este blog ha sido una manera de poder plasmar
distintos puntos de vista, a veces ácidos, sarcásticos, otros tiernos o inocentes,
pero todos, todos, apasionados.
Amigas,
amigos, GRACIAS por acompañarme durante estos cuatro años y 382 entradas. A los que han pasado por aquí y por mi vida y ya no están, a
los que se quedaron, a los que leen mis escritos en silencio, a los que comentan,
gracias a todos por la compañía. Y gracias por alentarme siempre a continuar
este Programa de Mano. ¡Que siga el
espectáculo!
¡Besos,
bicos y lo que desee cada uno!
Con amor, UOL.