lunes, 13 de mayo de 2013

Equitativo



Decidieron establecer unas normas, pues ambos deseaban que aquello funcionase.
− ¿Y entonces ?−le preguntó ella.
− Yo bajo la basura, lavo el coche y voy a las reuniones de la comunidad.
− ¿Quéee?
− Bueno, vale, y te follo.


Equitativo: adj. Que tiene equidad  (Disposición del ánimo que mueve a dar a cada uno lo que merece)

Uol 

jueves, 9 de mayo de 2013

Renuencia



− Entonces ¿vas a venir?

− No suelo acudir a esos sitios.

− Será divertido.

− Bueno, no sé…

− Si quieres, te voy a buscar.

− No hace falta, de verdad. Gracias.

− Anda, anímate, te distraerás.

− No sé…

− ¿Entonces?

− Ya veré… a lo mejor.

− Si no puedes hoy, podemos quedar otro día.

− Ya…

− ¿Qué hacemos, pues?

− Es que no sé si podré.

− ¡Venga! 

− Bueno, si eso ya te aviso…

− Tienes que venir.

− Ya veremos...


(Renuencia: s. f. Repugnancia que se muestra a hacer algo)

Uol

sábado, 4 de mayo de 2013

La estudiante y la silla



Era incómoda, rígida y dura, pero el examen estaba cerca y si se tumbaba en la cama sabía que acabaría deslizándose poco a poco hasta quedar dormida en la estrecha cama. Por eso se sentaba en la silla, frente a la diminuta mesa y cara a la pared, alejada de la ventana y la tentación del dulce sol que invitaba a tumbarse con un libro sobre el césped del campus, rodeada de cuasi adolescentes que se morrean sin pudor y beben botellines de cerveza sin intención de mitigar la sed o el calor.

Robert Hooke acuña la palabra “célula” en 1665 y en 1858 Rudolf Virchow afirmó que todas las células provienen de otras preexistentes.





Ayer también hizo propósito de estudiar toda la tarde, pero a las tres y media en punto el telefonillo alertó de la llegada de Nino, quien literalmente se la llevó en volandas hasta los jardines de la avenida das ciencias y allí ambos se descalzaron para sentir el cosquilleo de la hierba en las plantas de los pies, insensibilizados tras el duro invierno embutidos en calcetines y suelas de goma. Tumbados al sol, se enroscaron tiernos y apasionados, y la tarde se pasó en un tris. Nino y sus porros. Nino y sus cervezas. Y sus besos con sabor a porros y cervezas y a sol y a verdor. Nino se adormeció con los porros y las birras, pero ella se llevó a casa el calentón.

En todas las células existen, necesariamente, las siguientes estructuras:

  1. La membrana plasmática.
  2. El citoplasma.
  3. Los ribosomas.
  4. El material genético.

Hoy ha bajado la persiana, no quiere ver ni rastro del sol que invita a gandulear, y ha prohibido a Nino acercarse a casa. El flexo incide su foco sobre los folios, la letra de Irene es ilegible por veces, pero no puede quejarse, al menos se los ha dejado fotocopiar. Nino la ha arrastrado demasiadas veces fuera del aula.

  1. El citoplasma.
  2. Los ribo…
               Los ribosomas.

La silla de madera no recoge su espalda, es recta e incómoda, pero ella tiene que aprenderse el tema. Se inclina sobre el haz de luz.

La célula Procariota no posee “orgánulo” y carece también de envoltura que rodee el material genético.

Balancea su cuerpo hacia la mesa reteniendo en su memoria todos los datos. Aprieta los muslos de forma inconsciente y de pronto la siente, esa sensación de presión en su entrepierna, ese latido en la entrada de su vagina.

Suspira. Nino la ha dejado hambrienta ayer, él con sus porros se relaja, pero a ello eso le parece una pérdida de energías. Siente la presión en su coño. Pero no puede recrearse en su deseo, si se tumba en la cama está perdida.

Se arrellana en la silla, pero no encuentra acomodo.

La célula Eucariota presenta envoltura nuclear, tiene orgánulos especializados y… y…

Se toca por encima de la braga, está caliente. Lo hace a menudo cuando está sola, tocarse como hacen los niños, sólo para sentir que está ahí, a su merced.

La célula Eucariota presenta envoltura nuclear, tiene orgánulos especializados y… y… y... tiene varias partes: la membrana plasmática, la pared celular…


Introduce los dedos por dentro de la braga y el índice se apoya sobre el corazón para acariciar el clítoris, que parece esperarlos ansioso. Está húmeda. Siente cómo le sube el calor a la cara.

…la  pared celular, el citosol, el núcleo…



Cierra los ojos levemente e intenta memorizar mientras sus dedos masajean con decisión y fuerza su carnosidad creciente. Mueve su trasero suavemente sobre la silla, en un movimiento ascendente aunque no se separa del asiento.

…el citosol… el citosol… el citosol…

Echa la cabeza atrás, pero se le descuelga y la regresa a su posición sobre el cuello; los ojos cerrados ya, se concentra en los movimientos concéntricos de su dedo corazón sobre el clítoris hinchado. Sus fluidos empapan sus dedos y ella los unta entre sus muslos, que aprieta, e intenta recordar el tema pero se queda atrapada en la última frase.

…la  pared celular, el citosol, el núcleo… …la  pared celular, el citosol, el núcleo…

Estira las piernas hasta que tocan el rodapié bajo la mesa, tensa las puntas de los pies que parecen estar conectados con las paredes carnosas de su clítoris del que sólo sobresale su botoncito amado; no ha cambiado de posición, no se ha despojado de la ropa, sólo se toca, cada vez más rápido y más fuerte. Está tan excitada que sabe que se correrá en cuanto quiera, en cuanto apriete con fuerza sus paredes internas, pero los relaja, se recrea en la sensación. Sus sienes están perladas de sudor y la piel le arde. Los dedos de sus pies apuntan ahora al techo. Tengo que estudiar, tengo que estudiar, piensa. Tensa de nuevo las puntas de los pies, encogiendo los dedos sobre si mismos, y eso provoca un latigazo en su clítoris, aprieta con fuerza las paredes internas de la vagina, frota con fuerza. Más, más, ya…ya… El orgasmo estalla recorriendo su médula y alcanzado su boca, que lo silencia: al lado estudian Paula y Sara. Su pelvis se alza, se contonea, mientras sus dedos se introducen, ahora sí, en su coño latiente. Apoya la cabeza al lado del flexo, que la ciega y casi quema.


Dos minutos, tres, saca la mano, se olisquea los dedos, la braga vuelve al sitio.

Ya puede proseguir.

La célula Eucariota presenta envoltura nuclear, tiene orgánulos especializados y varias partes: la membrana plasmática, la pared celular, el citosol, el núcleo y orgánulos limitados por membranas.

Sale del cuarto apenas iluminado. En la cocina se lava las manos y bebe un vaso de agua.

Le late el coño. Sonríe.

Uol

martes, 30 de abril de 2013

Palabras



Nadie.
Nadie podría decirme las frases más hermosas
que las contenidas en su silencio. 
Nadie.

Nada podría explicarme mejor sus sentimientos
que su mano abierta buscando mi cintura.
Nada.

Nadie podría escribir versos más hermosos
que los tejidos en su silencio.
Nadie.

Pero yo soy una cazadora de palabras.
Y las necesito para respirar. 
Y si no las escucho, me ahogo. 
He aquí la absurda contradicción: 
la más falsa de las palabras serena
mi espíritu, algo que un silencio 
preñado de sentimientos no consigue hacer.

Porque las palabras retumbarán 
en mis oídos mucho tiempo después 
de que él se haya ido; yo las modularé, 
las transformaré. Inventaré verdades,
recordaré mentiras. Pero el silencio...
El silencio es un agujero negro 
que todo se lo traga. 

Y después del silencio 
no queda nada.

Y la nada es la muerte.
Y la muerte es el vacío,
y el vacío asusta
porque lo puede contener todo. 

 Uol