miércoles, 21 de junio de 2017

Deducción


-Oye... ¿Y no tienes nada que contarme, picarona?
-Estuvo bien. 
-¿Entonces vais a volver a veros?
- No creo.
-¿Por qué?
-Por su forma de follar es de los que no se enamoran.

Uol

Deducción: s.f. Conclusión, inferencia, suposición.

martes, 13 de junio de 2017

El azar

 
Sólo el azar me dio la piel que amé
y sólo el azar —o el cansancio—
extinguió el fuego.  
Lo que siguió no fue el azar,
es lo que sigue siempre,  
la lenta pesadilla del olvido  
y luego cierto desprecio  
por ese que fui yo y que amaba  
y también por el que soy ahora,  
el mismo que no sabe por qué amo.
Sólo la carne se equivoca.
  
Darío Jaramillo Agudelo: Sólo el azar.

lunes, 22 de mayo de 2017

Las cosas que te voy a hacer






Música: I´m Into You  (vídeo subtitulado en español , perteneciente al álbum Thinking in Textures (2012) , de Chet Faker



Son muchas las cosas que te voy a hacer. Te voy a envolver en el algodón de mis abrazos, vas a estar tan cómodo y confiado que te hundirás poquito a poco en la dulce placidez que invita al sueño, al dormir más profundo y confiado; ajeno a tensiones, al estrés despiadado, lejos de la angustia de tomar decisiones que uno no quiere asumir.  Vas a probar la dulce medicina de mis besos, aquella que cual opio narcotizante te hará olvidar penas y dolores. Querrás abandonarte una y otra vez a su anestésica sensación.  Y al rato, el salto a la excitación, a la intriga, a ese desespero por entrar en el laberinto, cruzar sus lindes sin saber qué vas a encontrarte, esa impaciencia, el ardor gustoso, ese dejarse ir. Sí, cariño, te voy a hacer muchas cosas que enardecerán tus instintos: las que piensas y otras. Sentirás que mueres y resucitas cada día, creerás de pronto que la vida está hecha a tu propia medida, que es posible explotar de plenitud. 

Pero, amor, has de saber que también gritarás de frustración y arrasará tu ánimo la incomprensión; que te voy a desconcertar mañana y pasado, cuando ya creías que lo sabías todo de mí. Has de tener claro que los días azules se encapotan de repente con el revoloteo furioso de mis párpados, que las nubes grises desparramarán sobre tu cabeza las iras que has creado a tu alrededor sin saberlo, tormenta que desencadenas sin sospechar por qué. Y cuando el sol encuentra finalmente hueco, te preguntarás, amor mío, a dónde se ha ido la borrasca, incluso te cuestionarás si realmente una vez descargó su torrentera sobre ti, despojado, sin impermeable ni paraguas. Amor, cuando pienses que has llegado a meta, te darás cuenta de que ni siquiera acabas de salir de boxes. Todo eso te haré, te advierto. 

Has de saber, amor mío, que tras la cumbre, el descenso se vuelve arrebolado, desquiciado, inesperado. Desde la cima todo es posible y la inevitable bajada te inducirá a pensar que has de volver a escalar. Te invadirá la nostalgia del horizonte que lograste entrever allá arriba, reiniciarás la caminata por bosques umbríos, no sabes si te atraen o te asustan, tan oscura puede ser la hojarasca. Avanzas, hay claros bucólicos, el dulce locus amoenus. Te regodearás en ellos, pero el impulso te lleva al ascenso, y sigues, incesante, el camino; cruzas senderos por claros suaves y por otros llenos de maleza. El recuerdo de la felicidad experimentada al hacer cumbre te vuelve arriesgado, valiente y tenaz. Allá arriba, ¡ah!, allá arriba uno se siente el rey del mundo, el poderoso Hacedor. Duermes. En tu sueño has caído sin hacer cumbre, has regresado a la casilla de partida, como una burla de los dioses. Sísifo enardecido, persiste. Eso me dices todo el tiempo, amor mío, dices, no desfalleceré, no volveré mi mirada atrás, seguiré tu rastro. 

Pero te advierto, cariño mío, que la pereza acabará derrotándote; que llegará el día que prefieras emputecerte en los lupanares del puerto de la prefectura de Shizuoka antes que subir al Monte Fuji.  Las cosas son así, mi niño, debes saberlo, te lo advierto. Porque las cosas que te voy a hacer son también éstas y no sólo aquellas otras. Por tanto, vida, mira bien los mapas, comprueba las señalizaciones, mide tus fuerzas.  

Después, no digas que no lo sabías, que ni lo imaginabas.

Uol

miércoles, 10 de mayo de 2017

Insomne


INVENTARIO DEL INSOMNE

Cuando me paro a hablar de mí conmigo
oigo el hondo vacío del pasado:
una llave de plomo cae al agua.
Y si quiero cifrar en la memoria
una sola presencia permanente
en la niebla confusa de mi vida,
allí apareces tú, la más sombría,
la que nunca se entrega, la que huye.
La que arroja la llave
y, cerrando unas puertas invisibles,
me condena a vivir entre estos muros,
oyéndome mi voz, la que me dicta
lo que nunca seré, la equivocada
travesía de mí conmigo mismo.

Felipe Benítez Reyes: El equipaje abierto. (1996)

domingo, 30 de abril de 2017

No estaré

No estaré.



Música: No estaré de El Gueto con botas del álbum Flor de frontera (2010)


domingo, 23 de abril de 2017

Dibujos y palabras






DIBUJOS Y PALABRAS


Dicen  que si no sabes cómo decirlo, debes pintarlo.
Y si no sabes pintar, debes esbozarlo.

Si ni aun así es posible, entonces... 
callar es lo más oportuno.

Deberíamos callar más a menudo.

Uol 

23 de abril: Día del Libro. A todos los libros que nunca se publicaron porque tenían palabras que hubo que callar.






Vídeo: Dibujos y palabras by Uol Free







lunes, 17 de abril de 2017

Huye, Amor



INJURIA EL POETA AL AMOR

Amor, con  flores ligas nuestros brazos;
los míos te ofrecí lleno de penas,
me echaste tus guirnaldas más amenas,
secáronse las flores, vi los lazos,
              y vi que eran cadenas.
Nos guías por la senda placentera
al templo del placer ciego y propicio;
yo te seguí, mas viendo el artificio,
el peligro y tropel de tu carrera,
             vi que era un precipicio.
Con dulce  copa, al parecer sagrada,
al hombre brindas, de artificio lleno;
bebí; quemóse con su ardor mi seno;
con sed insana la dejé apurada
            y vi que era veneno.
Tu mar ofrece, con fingida calma,
bonanza sin escollo ni contagio;
yo me embarqué con tal falaz presagio,
vi cada rumbo que se ofrece al alma,
          y vi que era un naufragio.
El carro de tu madre, ingrata diosa,
vi que tiraban aves inocentes;
besáronlas mis labios imprudentes,
el pecho me rasgó la más hermosa
        y vi que eran serpientes.
Huye, Amor, de mi pecho ya sereno,
tus alas mueve a climas diferentes,
lleva a los corazones imprudentes
cadenas, precipicios y veneno,
naufragios y  serpientes.

José de Cadalso.

miércoles, 5 de abril de 2017

La pregunta LIV





―¡Vaya! ¿Por qué? 
―Necesitaba que alguien me volviese a mirar  con admiración y deseo.

Uol

lunes, 27 de marzo de 2017

Origen y epílogo


Epílogo

Volver al mismo origen en que los recuerdos no existen
más que como ecos de un pasado aún presente,
y ahondan la creencia en la inutilidad de la memoria.

Volver como si volviera hasta las fuentes del tiempo,
al delirio, al paroxismo del instante del nacer
con la conciencia heredara de que nunca hubo
sino el perturbado despertar de cada mañana.

Inútilmente habré esperado que el insomnio atemperara
el frenético discurrir de las imágenes vacuas, de otro tiempo,
en el silencio inmóvil, vesánico, de las horas perdidas.

Acaso el fluir de la conciencia se fijara un instante en el cielo claro, 
o reparara sobre la fútil presencia de efímeras nubes 
cruzando sobre la hierba ardida, rala, desbrozada por los pasos erráticos 
desde los días patéticos y trágicos de la infancia. 

Cabría pensar en ella como un lugar inadvertido tanto tiempo, 
como refugio seguro para apaciguar la sensación de pérdida y olvido
de lo que no tiene retorno. 

José Antonio Rodríguez Medeiros: Origen. (Premio Gabriel Celaya de Poesía 1994)




Música: Your Feeling Shoulders, by Ray Lynch.

martes, 21 de marzo de 2017

Ya no



Penélope

En otra época te hubiera esperado,
haciendo y deshaciendo esta madeja
interminable de horas y deshoras,
fabulando otra vida en que la vida
pudiera detenerse muchos años
haciéndome la loca, pero amor,
estamos en el siglo XXI,
son las cuatro y de nuevo tú no vienes.
Ya es hora de acallar a las sirenas
que con su canto airean tus prodigios,
y que se acabe de una vez el cuento,
y vaya rematando tu sudario.

Alfonso Brezmes: La noche tatuada. Editorial Renacimiento (2013)

21 de marzo: Día Mundial de la Poesía.