domingo, 29 de noviembre de 2015

Herrumbre



 
Uol Free
Esa vieja sensación conocida y temida. 
Ya está aquí de nuevo,
sin ser convocada,
sin ser reclamada.
De nuevo sitiándome con sus dientes,
sus cuchillos, su mirada aterradora.
Percibo mi propio pavor
a volver a sentirme atrapada en su maraña.

Quiero gritar. Pero sobre todo golpear,
herir, zapatear, patear, arañar,
para luego tomar entre mis brazos
al que me provoca este dolor lacerante.

No lo puedo soportar. Ya no.
Ya no.
¿Cómo huir?

Mi cuerpo ferruginoso 
atrae el rayo que me atraviesa,
que me desgarra el alma.

Quiero ser arena
que se escape entre los dedos.
Quiero ser manto húmedo,
pleno de hojarasca
pudriéndose en calma,
serenamente en la distancia.

Cualquier cosa menos esta herrumbre
que atrae al rayo que me parte en dos.
Pensé que estos dolores
ya quedaban muy atrás en mi vida,
imposible quedar a sus expensas,
imposible estar a su merced.

Pero el alma y, sobre todo, el cuerpo
se niegan a claudicar y ceder.

Por ello, sufro
como una perra
y aúllo coma una loba
exigiendo carne desgarrada
y músculos destrozados.
Sangre que apague este dolor.



Dedicado a A.F. 
Uol

Proféticas palabras en Carrusel. 

4 comentarios:

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