jueves, 24 de enero de 2013

Olvido

     Él tenía largas pestañas y no usaba jamás camisas de manga corta. Cayó en Pedrafita, si bien su cuerpo mortal regresó a casa.

Y el silencio se abrió como una sima insondable. Evitar lugares. Pero no recuerdos. Silencio. Calla, corazón.

Ella le envió puñales.
Él le devolvió indiferencia.
Galopaban  caballos en su pecho.
¿Dónde se vende la metadona del amor?

Conseguir dormir.
¡Oh, si las flores duermen, qué dulcísimo sueño!

Uol

El sueño de las flores


10 comentarios:

  1. Anónimo24/1/13 9:01

    Ella le envió puñales. Él no pudo arrancárselos. Brama su corazón, cabalga en el silencio. Duerme con los ojos abiertos.

    Qué bello, Uol.

    Foráneo.

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    1. Ojalá hubiera sido como lo cuentas...

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  2. Ella se olvidará.
    Y le volverá a pasar.
    Él siempre calla.

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  3. La metedona del amor, nunca lo había visto!
    Saludos Uol

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    1. jajajja, ¿quieres decir metadona o haces un juego de palabras? ;-)

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  4. El amor es una droga? Pues puede ser que si.
    Besos.

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    1. Lo es, Javi. Te hace dependiente, siempre quieres más y te cuesta desengancharte cuando te hace daño :(
      Bss

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  5. La indiferencia.... cuán profundamente hiere, corta más que los puñales, se clava más hondo, sus heridas tardan más en cicatrizar.

    Ni sí ni no, ni siquiera saber si ha recibido los puñales o los besos enviados.

    La única metadona... otra flecha, otro clavo que cierre la herida del anterior, aunque siempre quedará la cicatriz.

    ¿Las flores duermen? ¿Duermen las estrellas?

    Gracias por tanta belleza en tan breves líneas.
    ,

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    1. Un clavo no saca otro clavo.
      Cada clavo es diferente y une piezas diferentes. Porque la madera ya no es la misma, aunque lo parezca. Por eso cada clavo nuevo semeja único y precioso, por suerte.

      Por suerte, también, las cicatrices empalidecen con el tiempo. No debe asustar tener cicatrices en el corazón, porque si no se tienen sería como pasar por la vida sin rozarte contra nada ni nadie, en una etérea y aburrida existencia.
      Gracias por tus palabras, Vlixes.
      Un beso!

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